
En el IALA estamos convencidos de que la Agricultura Campesina constituye una de las bases fundamentales para la construcción de sistemas alimentarios justos, sostenibles y resilientes. No se trata únicamente de una forma de producción, sino de una manera integral de relacionarnos con la tierra, con la comunidad y con la vida misma. La Agricultura Campesina ofrece una amplia gama de opciones y diseños de manejo que promueven la diversidad biológica en los campos de cultivo, fortaleciendo así la biodiversidad funcional y el equilibrio natural de los agroecosistemas.
A través de prácticas como la diversificación de cultivos, la asociación y rotación de especies, el uso de semillas nativas y criollas, el manejo ecológico de suelos y la integración de sistemas agroforestales, se incrementa la presencia de microorganismos, insectos benéficos, polinizadores y fauna auxiliar que cumplen funciones esenciales en el control natural de plagas, la fertilidad del suelo y la regulación del clima local. Esta diversidad no solo mejora la productividad de manera sostenible, sino que refuerza la resiliencia de los agroecosistemas frente a fenómenos climáticos extremos, crisis económicas y amenazas ambientales.
En el IALA entendemos que fortalecer la resiliencia significa garantizar que los sistemas productivos puedan adaptarse, resistir y recuperarse ante adversidades, sin perder su capacidad de alimentar dignamente a los pueblos. La agroecología, como ciencia, práctica y movimiento, nos brinda las herramientas para lograrlo, integrando conocimientos ancestrales campesinos con aportes técnicos y científicos.
Además, estamos convencidos de que la salud de la tierra está directamente vinculada con la salud de las personas. Cuando producimos alimentos libres de agrotóxicos, respetando los ciclos naturales y la diversidad biológica, contribuimos a mejorar la calidad nutricional de lo que consumimos y reducimos los riesgos asociados a la contaminación ambiental y alimentaria. Por lo tanto, la Agricultura Campesina y la agroecología no solo fortalecen los ecosistemas, sino que también protegen y promueven la salud colectiva.
Cada IALA, desde su territorio y contexto específico, asume el compromiso de formar hombres y mujeres capaces de impulsar estos procesos de transformación. A través de la educación agroecológica, el intercambio de saberes y la práctica comunitaria, fortalecemos capacidades para diseñar sistemas productivos diversificados, resilientes y en armonía con la Madre Tierra.
De esta manera, reafirmamos que la Agricultura Campesina y la agroecología son pilares estratégicos para alcanzar la Soberanía Alimentaria, garantizar el derecho a una alimentación sana y digna, y construir un futuro sostenible para las próximas generaciones.