
En el marco del encuentro presencial del Diplomado IAP, uno de los momentos más significativos fue la jornada de siembra colectiva de plantas medicinales, una actividad que trascendió lo práctico para convertirse en un acto de aprendizaje, memoria y compromiso con los saberes ancestrales.
Jóvenes de distintos países de la región se reunieron para sembrar especies como ruda, albahaca, hierbabuena, orégano y menta, reconociendo en cada planta no solo sus propiedades curativas, sino también su valor cultural dentro de las comunidades.
La actividad permitió reflexionar sobre la importancia de recuperar y preservar la medicina tradicional como una alternativa accesible y arraigada en los territorios. Cada semilla sembrada representó también la continuidad de conocimientos que han sido transmitidos de generación en generación.
Desde una perspectiva organizativa, este tipo de prácticas fortalecen el aprendizaje colectivo y promueven una formación integral en las y los jóvenes egresados del IALA. No se trata únicamente de adquirir conocimientos, sino de vivirlos, compartirlos y proyectarlos hacia sus comunidades.
La siembra se convirtió así en un espacio de encuentro, donde el trabajo conjunto, el intercambio de experiencias y el vínculo con la tierra reafirmaron valores fundamentales como la solidaridad, el cuidado y la responsabilidad colectiva.
En tiempos donde los saberes ancestrales enfrentan múltiples desafíos, estas acciones concretas demuestran que siguen vigentes y que la juventud organizada tiene un papel clave en su preservación y fortalecimiento.
“Sembrar plantas medicinales también es sembrar identidad, autonomía y futuro” así lo enfatizó Fatima quien es egresada de IALA y partipa activamente en el diplomado.